Hola, extraño:
Los días siguen pasando en la ausencia, a veces se hacen tan difíciles, pero pronto pasarán. Esa es mi esperanza. Y es ahora cuando aprendo las lecciones que debí aprender hace mucho. Quizás ya sea demasiado tarde, sólo con el tiempo se sabrá.
Hoy que no estás aprendí a valorar todo lo que eres. Descubrí el verdadero significado de tantas palabras que solemos usar sin comprender completamente su esencia. Que muchas veces vivimos con conceptos totalmente errados o simplemente pobres, que muchas veces nos cegamos en lo que creemos que debe ser y no vemos lo que realmente es. Y no sabes como hubiera querido darme cuenta antes de todas aquellas cosas que ya están lejos. Pero las vi, he podido ver todo y reconocer todas las cosas...
Tal vez ya es demasiado tarde, pero eso sólo lo sabremos con el tiempo...
Rincón de ideas azulosas
jueves 9 de febrero de 2012
lunes 23 de enero de 2012
Dos
Extraño:
En múltiples días he pensado en lo que nos deja la ausencia. Puede dejar dolor, pero también nos deja aprendizaje. Deja tristeza, pero también ayuda a madurar. Bueno, eso creo. A veces es difícil lidiar con las ausencias, de seres queridos, incluso de cosas, porque, dicen, somos animales de costumbres. Es difícil romper con las rutinas, hay incluso quienes sufren con el más mínimo cambio. Y cuando ese cambio ocurre, bueno, creo que finalmente uno se acostumbra a lo nuevo, hasta que llega a convertirse en una rutina.
¿Por qué será que necesitamos esos hábitos, esas rutinas, esas pequeñas cosas para sentirnos más seguros? ¿Será nuestra forma de asirnos a este mundo, de recordarnos que pertenecemos a algo o que algo nos pertenece? Hay días en los que me siento parte de todo, pero también hay días que siento que no pertenezco aquí. Es esa extraña sensación de estar fuera de lugar, como si uno hubiera llegado por accidente y todo alrededor notara que no debería de estar ahí.
No sé que generará esa sensación, quizás sea la novedad, quizás la llegada de un cambio o la necesidad de buscar el mismo. Me pregunto si alguna vez te sentiste así. Tal vez, este sea una de las sensaciones más humanas que haya. En fin... dejo de hablar por ahora, sé que cada día divago más, es hora de regresar al silencio, a seguir pensando un poco más.
martes 17 de enero de 2012
Uno
Hola, extraño:
Esta es la primera de tantas cartas que te escribiré, bueno, tal vez no sean tantas, eso aún no lo puedo adivinar. Lo cierto es que decidí que este día escribiría la primera, después de mucho pensarlo.
La vida va bien, no puedo quejarme. Los días transcurren a veces soleados, a veces fríos, pero siempre a la mañana le llega su noche. No es novedad. A veces el tiempo transcurre tan rápido que no sé en qué momento se me escapó. A veces los minutos parecen tan lentos que puedo sostenerlos entre mis dedos.
Con el tiempo que ha pasado, puedo verlo todo a distancia y mucho más claro. No sé si me ha hecho crecer, lo cierto es que me ha hecho pensar mucho en todas las cosas que han pasado desde entonces y hasta ahora.
Lo siento, tal vez desvarío. Había planeado desde hace mucho la forma en que me acercaría a ti, y esperaba tener las palabras correctas. A veces pienso que esas no existen, quizás sólo sean adecuadas según el momento en que son pronunciadas o escritas. Perdón, otra vez desvarío. He callado por tanto tiempo que he perdido la costumbre de expresarme de esta forma.
Quizás aquí deba terminar. De alguna forma me leerás y entenderás todo eso que callo. Y sabrás por qué por algunos momentos me escondo en los silencios. Pero tal vez no lo entiendas y deba explicarlo todo. Pero hoy no, este todavía no es el momento...
sábado 28 de mayo de 2011
Sin título...
Quiero que regresen las palabras, no sé cuánto me tome, pero quisiera verlas regresar. Mientras espero, tejo...
lunes 8 de marzo de 2010
Confesión.
Hoy me sigo creyendo Penélope. Sigo tejiendo mientras espero tu regreso. Tengo los estambres enredados a las manos, las agujas enterradas y las ideas revueltas. Pero te espero, ya no con desesperanza, con desvelos, simplemente en calma. No pienso en recuperar el tiempo perdido cuando vuelvas, pero tengo la convicción de que lo vivido nos hará crecer. Te espero con la convicción de que el amor es más fuerte que nada si está bien alimentado. Y yo te amo. De muchas formas te he amado, porque he descubierto que el amor siempre está en constante transformación.
Me creo Penélope, pero sin pretendientes. Estoy esperándote, pero no pongo mi amor en pausa. Sigo creyendo en ti y en el porvenir. Quiero pasar el resto de los días que me queden a tu lado.
Me creo Penélope, pero sin pretendientes. Estoy esperándote, pero no pongo mi amor en pausa. Sigo creyendo en ti y en el porvenir. Quiero pasar el resto de los días que me queden a tu lado.
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